La cosecha es abundante, pero son pocos los obreros… Pídanle, por tanto, al Señor de la cosecha que envíe obreros a su campo.
Mateo 9:37 NVI
Dios creó al hombre para deleitarse en él, para tener una comunicación permanente, pero el hombre falló y pecó contra su Creador, alejándose de Su amoroso corazón. Sin embargo, el amor de Dios es tan grande por todos nosotros que envío a su Hijo unigénito para que ninguno se perdiera.
Jesús dejando su divinidad y tomando la forma de hombre viene a la tierra para pagar el precio de nuestra desobediencia y pecado; enseñándonos la Misión y Visión de Su Padre, ¡nuestro Padre Celestial! Dejándonos el legado de seguir su ejemplo hasta que Él vuelva.
La MISIÓN de Dios es hacer discípulos en todas las naciones”el mandato central es ir hacer discípulos”. La misión tiene su origen y esencia en Dios mismo. Hermanos, no sé cual ha sido su llamado, si el de profeta, apóstol, maestro, pastor… pero lo que sí se, es que todos absolutamente todos tenemos el llamado a evangelizar, a llevar las buenas nuevas a todas las naciones. Mateo 28:19
La VISIÓN de Dios es universal impulsada por el amor. Es universal porque ningún ser humano está fuera del alcance de la visión de Dios. El más malo y el más bueno, el cristiano, el musulmán y el ateo, todos caben dentro de la visión de Dios. Juan 3:16 Debemos compartir la visión de Dios a toda criatura.
¿POR QUÉ DEBEMOS SEMBRAR?
Porque es una instrucción del Señor Jesucristo para todos los creyentes “Vayan por todo el mundo y anuncien las buenas nuevas a toda criatura” Marcos 16:15
Porque Jesucristo nos acompaña y nos capacita en esta hermosa tarea Marcos 16-20
Porque es nuestro compromiso como creyentes, debemos tener identidad con nuestro Padre Celestial Ezequiel 3:17-19
Porque sembrar tiene poder transformador Isaías 55:10-11
El obrero o sembrador debe contar con el siguiente perfil:
Oración permanente: no podemos tener resultados efectivos sino tenemos una adecuada vida devocional. Efesios 6:18
Intima relación con Dios Salmo 25:14
Estudio diligente de las Escrituras Esdras 7:10
Buen testimonio de vida Cristiana 3 Juan 3 y 12 - Mateo 5-16
Tener pasión por ser un Verdadero discípulo de Cristo Colosenses 3:23
Cinco elementos sencillos pero contundentes que llevara a la conversión de muchos.
COMO SEMBRADORES DEBEMOS:
- Buscar a los perdidos Juan 10:16
- Orientarlos 2 Timoteo 3:16
- Proveer significado y propósito para la vida Hechos 17-22
- Restaurar relaciones quebradas y ofrecer consuelo Isaías 40:1
- Librar a los oprimidos Salmo 9:9
- Establecer una esperanza viva 1 Pedro 1:3-9
- Causar renovación y madurez, es decir, caminar en obediencia a Dios y tomar la decisión de vivir según el punto de vista de Dios en vez del humano Gálatas 5:16
¿CÓMO SEMBRAR?
Preparar la tierra: (Hechos 8:26-31) lo primero que debemos hacer es escuchar al Espíritu Santo, el nos habla y nos guía a la persona que debemos abordar. Es primordial preparar un buen canal de comunicación que llame la atención, como lo hizo Felipe, porque se genera un terreno de confianza que podemos aprovechar.
Esparcir la Semilla: (Lucas 8:5-8) Ore, pues todo depende de Dios, trabaje más como si todo dependiera de usted. Dios no envía a ayuda para realizar la labor de sembrar la semilla, Dios te ha escogido a ti y a mí para realizar esta misión en la tierra. Él nos da el poder en la comunicación del Evangelio para testificar y nos asegura que habrá resultados por nuestros esfuerzos.
Regar y Abonar: (Juan 4:6-12) Es nuestra responsabilidad como sembradores regar la semilla. Durante la fase del riego hay que dirigirse a las necesidades más profundas y hacer que las implicaciones del Evangelio sean entendidas. La mujer samaritana aprendió que el agua del pozo no era la solución a su necesidad, la solución era Jesucristo mismo. Jesús cuando estuvo en la tierra se dirigió a la necesidad de cada persona; enseñándonos como regar y abonar.
Cosechar: Zacarías 8:12 El mensaje que sembramos es una semilla que germinará en el momento oportuno. El sembrador impaciente no debe precipitarse para cosechar un fruto verde, porque no durara.
Si cada día sembramos una semilla, al terminar el año hemos sembrado 365 semillas. Nuestra labor es sembrar El Espíritu del Señor se encargará de su crecimiento.
Existen muchos métodos para alcanzar almas, pero el único que Dios nos pide hoy es que tengamos pasión en nuestro corazón por evangelizar y misericordia por todas las almas perdidas.
Tu solamente SIEMBRA, empleando al máximo los DONES, las CAPACIDADES y los RECURSOS que Dios te ha dado... Úsalos...!!! No los desperdicies, por algo te han sido dados. Sino ¿qué sentido tendría tenerlos?
Entonces oí la voz del Señor que decía:
—¿A quién enviaré? ¿Quién irá por nosotros?
Y respondí:
—Aquí estoy. ¡Envíame a mí!
Isaías 6:8
María Edith Rojas Guzmán
Septiembre de 2009 |