EDGAR RODRIGO BRAVO ROSERO, nació en la ciudad de Ipiales (Nariño) del hogar conformado por el Señor Hugo Bravo y la Sra. Rosalba Rosero de Bravo. Siendo el mayor de cinco hermanos se vio reflejado en él la responsabilidad de siempre mantener el ejemplo, como sus padres se lo recalcaban. Los estudios de educación primaria los realiza en el colegio San Felipe Neri y luego los continúa en el Colegio Nacional Sucre, donde además de obtener su bachillerato tiene la bendición grande de conocer a la que hoy es su esposa, con quien compartió estudios desde el décimo grado hasta obtener juntos su diploma de bachiller. Dos años después se casan y fijan su residencia en la ciudad de Popayán, donde Dios los bendice en el año 1981 con su primera hija Sandra Ximena. Al culminar sus estudios superiores como Licenciado en Filosofía de la Universidad del Cauca, decide conjuntamente con su esposa trasladar su residencia a la ciudad de Cali, en la cual es una vez más bendecido el hogar con el nacimiento, en el año 1984 , de su segunda y última hija Jenny Paola.
Su desempeño laboral en esta ciudad se ha limitado a ser maestro del Colegio Fray Damián González por espacio de cuatro años y luego pasar al Colegio Bennett donde ha ocupado por espacio de 19 años, cargos concernientes a la docencia y la dirección hasta el día de hoy.
Su relación con el Señor, siempre fue cercana y formada en el seno de un hogar cristiano católico donde se cimentaron las bases especialmente de su amor por Dios. Tanto la madurez, como los problemas y los avatares de la vida, lo llevaron no a un acercamiento mayor al Señor, sino por el contrario a un alejamiento espiritual, el cual produciría la crisis más grande en su hogar cuando sus pequeñas hijas ya habían crecido y siendo unas quinceañeras pasarían también por ese trago amargo.
Conoce y acepta al Señor en el año 95 en una gélida oficina del Colegio Bennett, con un corazón destrozado al ver su hogar, su ilusión, su amor completamente en ruinas. Comienza su caminar con el Señor a un paso más lento que el de Él, pero por su infinita misericordia siempre lo esperó en todos los momentos de crisis y angustia. Una vez llegado el punto de quiebre, el límite determinado por Dios, tomó a su esposa y a sus dos hijas y se dirigió a Casa Sobre la Roca, sin pensar siquiera que ella se convertiría en el recurso o el instrumento que Dios utilizaría para cumplir su propósito. Dos meses después de estar fielmente congregado levanta sus manos a Dios y le canta con el corazón “con manos vacías”, al final de la alabanza, quebrantado de corazón y con voz entrecortada dice: “Dios úsame”. Sin sospechar siquiera que el Señor es quien pone el querer como el hacer, decide servir en el ministerio de ujieres, donde es edificado no únicamente por su pastor sino también por sus líderes de dicho ministerio.
Un primer evento fundamental en su crecimiento espiritual que marcaría el inicio del cumplimiento del propósito de Dios, se dio al estar evacuando con una escoba el agua que había inundado el templo de Casa Sobre la Roca y ahí entre escobas, trapeadores y ujieres miró fijamente al altar y le pidió a Dios que un día lo dejara subir a predicar su Palabra. Petición que Dios se tomó muy en serio y procedió a nombrarlo líder de la Iglesia Infantil,”pastor de niños”. Cuatro años en Casa Sobre la Roca, marcaron la gran diferencia. El amor por Jesús, el amor por su esposa, el amor por sus hijas, el amor por servir había inundado su vida. Y el viaje a la República de El Salvador le daría la oportunidad de contemplar el milagro de su equipaje y con el: el primer sermón.
Tanto su viaje a Israel como sus estudios bíblicos sustentarían la Palabra de Dios de equipar a los llamados. Y a través de insatisfacciones de dificultades económicas, de problemas de tiempo decide con su esposa, después de casi seis meses de Oración entregar el Ministerio de la Iglesia Infantil de Casa Sobre la Roca, supuestamente para “dedicarse a sus problemas y su familia”. A partir de ese momento El Señor comienza a acelerar eventos y su intervención a través de palabra profética de muchos lugares, rincones y corazones hacían que el suyo propio latiera con desconcierto y con admiración por lo que el Señor había decidido. Y es así como el Señor comenzaría a tratar a este siervo que dependiera de la voluntad de Dios y no de la suya propia.
Hoy, después de ese maravilloso 15 de agosto del 2004, donde elabora su primer sermón para PACTO DE AMOR, acogido a la promesa de Dios de que predicar a esas tres personas sería la condición para hacerlo ante 1000 - 10000 y 100000
Hoy con su esposa de la mano, con esa ayuda idónea, con el amor de sus hijas aún estando en el exterior, con el báculo de los líderes de Pacto de Amor, con la Cobertura de la Iglesia de Cristo y con la Oración de la congregación lo presentamos ante el Señor como un siervo digno y aprobado por Él. |

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